9 virtudes del fruto del Espíritu

El espíritu santo nos ha regalado 9 frutos que son la más pura expresión de que Dios está presente en nuestra vida, por este motivo es importante conocer las 9 virtudes del fruto del espíritu para mejorar nuestra vida por medio de la fe.

El fruto del espíritu en realidad es una sola manifestación que se ve reflejada en 9 virtudes.

Estas virtudes están descritas dentro de las escrituras para que todo buen cristiano las tenga en su vida y así ser mejores personas, ya que nos guiaremos por medio de estas 9 virtudes que nos regala el fruto del espíritu de Dios.

Las 9 virtudes del fruto del Espíritu

Ahora bien, como cristianos quizás no conozcamos cuáles son estos frutos, por eso en esta oportunidad conoceremos un poco sobre cada uno de estos dones que Dios nos regala por medio del espíritu santo.

Los 9 frutos del espíritu santo son: El amor, la alegría, la paz, la paciencia, la amabilidad, la bondad, la fidelidad, la humildad y el dominio propio.

virtudes del fruto del Espíritu

Como lo describen las escrituras, los frutos del espíritu son los que Jesucristo seguía y también enseñó a sus discípulos para que ellos lo impartieran a los demás seguidores. Cuando tenemos los dones del espíritu santo, esto nos hace estar más cerca de Dios.

1. El amor

El amor es el sentimiento más puro que podemos experimentar y más cuando se trata del amor a Dios, que es la cosa más grande que podemos tener los cristianos.

Si amamos y confiamos en él también amaremos a nuestros hermanos y a nuestros semejantes. Tener este don nos acerca a Dios.

Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.

Juan 14:23

El amor debe reinar en nuestras vidas y nuestros corazones, quien ama al padre llegará al hijo y verá la gloria eterna.

En esto es que debemos basar nuestra vida, en el amor a Dios y sobre todo hacer que su palabra permanezca en nosotros hasta nuestro último suspiro en esta tierra.

2. La alegría “gozo”

El gozo que siente nuestra alma cada vez que alabamos al señor, es esa la alegría a la que se refiere el espíritu santo.

La alegría que tenemos que tener en nuestras vidas y en nuestros corazones, el gozo de ser cristianos, de vivir los mandamientos de Dios, de hacer el bien y de querer ayudar a nuestros hermanos.

“Gritarán de júbilo mis labios cuando yo te cante salmos, pues me has salvado la vida”.

Salmo 71:23.

A pesar de las malas situaciones que tengamos en nuestro día a día, Dios siempre estará ahí para cada uno de nosotros y eso debe alegrar nuestro espíritu, y por medio de este fruto del espíritu santo seguir alabando al señor.

3. La paz

¿Quién no estaría en paz si se encuentra al lado del señor? quien tiene a Dios en su corazón estará en paz siempre consigo mismo y con los demás, porque sabe que Dios está presente en cada cosa que hacemos y que eso nos debe llenar de tranquilidad.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.

Juan 16:33.

4. La paciencia

La paciencia es un don que muy pocos poseen, y no nos referimos solamente en no molestarnos por algo o tener paciencia para algo, sino de la paciencia de esperar en el tiempo del señor.

Muchas veces queremos que las cosas sean rápidas y pensamos que si no suceden es porque Dios no nos escucha, pero uno de los dones que debemos practicar a menudo es ser paciente.

El que es paciente muestra gran discernimiento; el que es agresivo muestra mucha insensatez.

Proverbios 14:29.

Cuando terminamos de comprender los destinos que Dios tiene preparados para cada uno de nosotros y esperamos en sus promesas, tendremos más paciencia y esperaremos a que Dios nos ayude en el momento perfecto que solo él sabe.

5. La amabilidad como fruto del Espíritu

Los hijos de Dios no tenemos que ser amargados, debemos ser amables con todas las personas, pues en nuestro corazón habita el espíritu de Dios.

Nuestras acciones deben demostrar la amabilidad que tenemos que llevar en nuestros días para poder dar ejemplo de los frutos del espíritu que Dios nos ha regalado.

La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego.

Proverbios 15:1

6. La bondad

virtudes del fruto del Espíritu

Otro de los 9 virtudes del fruto del Espíritu, donde expresa que el cristiano debe ser bondadoso, pues la bondad es el hecho de hacer el bien a todos por igual. El fruto del espíritu santo nos regala la virtud de la bondad para poder ayudar a todos nuestros hermanos.

“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.

Efesios 4:32.

Jesucristo durante su vida nos enseñó a ser bondadosos, pues él lo era con todo el mundo, incluso con los pecadores, por eso debemos serlo nosotros también con cada uno de nuestros semejantes.

7. La fidelidad

La fidelidad es manifestar la confianza que pueden tener en nosotros y eso solo no los da la palabra de Dios y tener al señor en nuestras vidas.

Los cristianos debemos mostrarnos firmes y ser hombres de palabra, cumplir con nuestras promesas, con esto demostraremos ser fieles a Dios y a nuestros hermanos.

Que las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad!

Lamentaciones 3:22-23

No solamente se trata de la fidelidad de las parejas de esposos, si no de nuestra fidelidad hacia Dios y para cumplir con su palabra, hacer el bien y sentirnos bendecidos gracias a este fruto del espíritu.

8. La humildad

La humildad es una de las bondades más lindas que podemos tener, pues a Dios le gustan las personas humildes, que demuestren con sus actos las cosas que debe hacer un buen cristiano por medio de la humildad y amor que le tenemos.

No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos.

Filipenses 2:3

Las personas humildes son aquellas que para Dios están mas cerca de su reino, ya que en las escrituras Dios nos habla siempre de ser humildes y de dejar la maldad fuera de nuestras vidas.

9. El dominio propio como fruto del Espíritu

Esta virtud del fruto del espíritu se trata de la fortaleza que debemos tener cada uno de nosotros para dominar los placeres que nos brinda el mundo y que a los ojos de Dios no son bien vistos ni aceptados.

Cuando tenemos dominio propio es muy difícil caer en esas tentaciones que pueden dañar nuestras creencias y la conexión que tenemos con Dios.

El necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio sabe dominarla.

Proverbios 29:11

El dominio propio nos hace ser personas con muy buena moral, ya que si no caemos en inmoralidades nuestra reputación en la tierra y sobre todo ante los ojos de Dios no se verá manchada.

Este don es muy importante porque gracias a él podemos lograr nuestros objetivos sin llevarnos por delante a ninguna persona.

Los dones y frutos del espíritu santo en nuestras vidas son virtudes que debemos saber apreciar, pues Dios nos los ha dado para mejorar en nuestra vida al igual que la vida de las demás personas. Los frutos del espíritu santo nos orientan a seguir una vida cristiana que agrade a Dios.

Por esta razón es que cada uno de nosotros debe conocer sobre las 9 virtudes del fruto del Espíritu y saber si en verdad estamos cumpliendo con cada uno de ellos, o simplemente no estamos siguiendo lo que Dios quiere que hagamos.

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