Todo lo que dice la biblia sobre la oración

Tener la dicha de poder hablar con Dios es uno de los momentos más personales que alguna vez de nuestra vida llegamos a tener. Una de las formas más sencillas es por la oración, que es la forma en la que hablamos con Dios meditando, como acción de gracias e incluso para rogar a el ante cualquier necesidad que presentemos. Aquí te diremos Todo lo que dice la biblia sobre la oración.

¿Como orar?

La oración es la gracia de Dios, el método que nos otorga para comunicarnos con el, y existen muchas formas y consejos para realizar una buena oración, entre ellas tenemos las siguientes:

Estar en armonía y saber con quién se está hablando

La persona debe estar en total serenidad y relajación para poder meditar de la mejor manera la oración-petición que se realice.

Ser práctico y evitar la palabrería

Todo lo que dice la biblia sobre la oración

Nadie se tiene porque enterar de tu conversación con Dios. Tampoco es necesario que comiences a divagar con palabras sin sentido, o excusándote ante el supremo. Dios te ve, te escucha, te cree, y conoce tu alma.

Tener fe

Lo más importante de todo, es tener bien puesta la confianza en Dios, tener la fe más alta que la soberbia y el orgullo, ¿de qué nos sirve orar si no tenemos fe? La fe mueve montañas.

Una vez tomado en cuenta estos pasos viene el momento más sagrado, el momento de la oración, Jesús nos dice que no seamos como los paganos, que no repitamos palabras inútiles creyendo que mientras más se habla más oirá Dios, todo lo contrario.

Jesús nos invita a orar de la manera en que el nos enseñó, repitiendo las siguientes palabras:

Todo lo que dice la biblia sobre la oración

Debemos perdonar a todos aquellos que nos han hecho un mal, porque si no perdonamos, tampoco Dios lo hará, pero si perdonamos, Dios también lo hará con nosotros.

Todo lo que dice la biblia sobre la oración no es para que se ore sin pensar, ni que se repita una y otra vez como si se estuviera evocando algo de magia. Jesús nos da un modelo de cómo debemos orar, y el nos dice lo que debemos orar.

No es una oración centrada en sí misma, sino más bien centrada en Dios. Los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar, y Jesús les mostró que comienza con Dios y sus planes, no los nuestros. Siempre debemos orar, cuando no lo hacemos, llega el miedo y la ansiedad que arrastra y perturba el corazón.

Nuestra fe nos debe dar la certeza de que cada día es una nueva oportunidad para orar, que incluso después de haber caído, debemos levantarnos y así volver a empezar de la mano de la misericordia de Dios.

Se debe afinar tus oídos a la voz de Dios para escucharle. A veces, el habla por medio de personas que preferiríamos no seguir, y a menudo dice cosas que no esperamos escuchar.

Es cierto que la oración y el ayuno son un medio para regresar a Dios, pero ese “regreso” implica comenzar una vida nueva, siendo mensajeros del amor que Jesús profesó.

El mejor medicamento para el corazón es la oración, la oración todo lo puede, todo lo cura y todo lo hace, solamente hay que saberla hacer y tener fe.

La oración es mejor si se hace con fe, pensando en lo que Dios puede obrar en nuestra vida y lo que hará en un futuro con nosotros, solamente debemos ser partícipes y seguidores fieles de el hasta el final, que es solamente el quien podrá marcar nuestro destino y colocar el sello y la firma final de nuestra vida.

Con la oración podemos lograr muchas cosas, el saber diferenciar entre bueno y malo, enfrentar situaciones de la vida y ser luchadores natos cuando se nos presentan momentos difíciles, ¿de qué nos va a servir una vida sin Dios? Sin Dios no tenemos nada, el es el camino, la verdad y la vida, el que todo lo puede y todo lo hace.

Una vida sin Dios es como una vida sin rumbo, sin felicidad, una vida sin sentido y que nunca podrá lograr la felicidad y plenitud necesaria para estar en paz y tranquilo, por eso debemos seguir más a Dios, y orar para que sea el quien llene nuestro corazón con amor y alegrías, con metas y propósitos buenos para que podamos ser personas de bien.

Dios todo lo puede, es en el en quien debemos depositar toda nuestra confianza sabiendo que nunca nos defraudará, el Señor mismo nos dice:

Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente y con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo”.

Mateo 22:37-39

Primero debemos amarlo a Él y aprender a amar no solo de palabras, sino con hechos y acciones.

¿De qué nos sirve decir que amamos a Dios si odiamos a nuestro prójimo?

Cuando nos cohibimos de amar a una persona se dice que no estamos dispuestos tampoco a saber amar, porque no podemos amar a alguien si no nos amamos nosotros mismos.

Dios por medio de la oración nos enseña cómo verdaderamente debemos amar a alguien.

Aprenderás incluso mucho más sobre la oración si pones en practica la lectura de la palabra, Todo lo que dice la biblia sobre la oración -en resumen- es que sientas cada una de tus palabras al hablar con Dios, y encomendándote a el principalmente con la oración del padre nuestro.

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